ÚLTIMA HORA: Pedro Sánchez bloquea oficialmente la aparición de contenido de Disney Pride en las plataformas de redes sociales en España y declara que “WOKE” no es para niños, lo que provoca una ola de reacciones negativas en Internet.

ÚLTIMA HORA: Pedro Sánchez bloquea oficialmente la aparición de contenido de Disney Pride en las plataformas de redes sociales en España y declara que “WOKE” no es para niños, lo que provoca una ola de reacciones negativas en Internet

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha anunciado una medida sin precedentes que ha generado una intensa controversia tanto a nivel nacional como internacional. En un discurso pronunciado esta mañana, Sánchez confirmó la implementación de una normativa que prohíbe oficialmente la difusión de contenido relacionado con Disney Pride en las principales plataformas de redes sociales que operan en España. Esta decisión, según el mandatario, responde a la necesidad de “proteger a los menores de edad” de lo que él ha calificado como mensajes “woke” que, a su juicio, no son apropiados para niños. La declaración ha desatado una tormenta de críticas en Internet, con miles de usuarios expresando su indignación y acusando al gobierno de censura.

La medida, que entró en vigor de manera inmediata tras su anuncio, implica que las plataformas de redes sociales como X, Instagram, Facebook y TikTok deberán bloquear o restringir cualquier publicación, anuncio o contenido relacionado con la colección Disney Pride, que celebra la diversidad y los derechos de la comunidad LGBTQ+. Según Sánchez, esta iniciativa forma parte de un esfuerzo más amplio para regular el contenido digital y garantizar que los valores transmitidos en las redes sociales sean “coherentes con los principios que protegen a los más jóvenes”. El presidente también afirmó que el término “woke” se ha utilizado de manera excesiva para promover agendas que, en su opinión, pueden confundir a los niños y alejarlos de los valores tradicionales.

La reacción en las redes sociales no se hizo esperar. En cuestión de horas, hashtags como #SanchezCensura, #DisneyPride y #LibertadEnRedes se convirtieron en tendencia en España y en otros países. Activistas, organizaciones de derechos humanos y usuarios particulares han calificado la medida como un ataque directo a la libertad de expresión y a los derechos de la comunidad LGBTQ+. “Esto es un retroceso inaceptable. Prohibir contenido que promueve la inclusión y la diversidad es un mensaje claro de intolerancia”, escribió un usuario en X. Otros han señalado que la decisión podría tener un impacto negativo en la imagen internacional de España como un país progresista.

Disney, por su parte, aún no ha emitido un comunicado oficial en respuesta a la medida. Sin embargo, fuentes cercanas a la compañía indican que están evaluando las implicaciones legales y comerciales de esta restricción. La colección Disney Pride, que incluye productos y contenidos audiovisuales que celebran la diversidad, ha sido un pilar importante en la estrategia de la empresa para conectar con audiencias más inclusivas. En el pasado, Disney ha defendido públicamente su compromiso con la comunidad LGBTQ+, organizando eventos como “Dilo con Orgullo” y promoviendo historias con personajes diversos en sus plataformas.

La decisión de Sánchez también ha generado críticas dentro del propio panorama político español. Partidos de oposición, como Podemos y Ciudadanos, han acusado al gobierno de adoptar una postura conservadora que contradice los valores progresistas que el PSOE, partido de Sánchez, ha defendido históricamente. “Este no es el camino para proteger a los niños. La educación en la diversidad es esencial para construir una sociedad más justa”, declaró un portavoz de Podemos. Por otro lado, algunos sectores más conservadores han aplaudido la medida, argumentando que es necesario establecer límites al contenido que se comparte en las redes sociales.

El Observatorio de Derechos Digitales, recientemente creado por el gobierno de Sánchez, será el encargado de supervisar el cumplimiento de esta normativa. Este organismo, presentado como una herramienta para garantizar que los derechos y libertades del mundo físico se trasladen al entorno digital, ha sido objeto de críticas por su potencial para limitar la libertad de expresión. Algunos expertos advierten que esta medida podría sentar un precedente peligroso, otorgando al gobierno un poder excesivo para controlar el contenido en línea.

Mientras tanto, la comunidad internacional también ha reaccionado. Organizaciones como Amnistía Internacional han instado a España a reconsiderar la medida, argumentando que va en contra de los principios de los derechos humanos. En las redes, la controversia sigue creciendo, con memes, videos y publicaciones que ridiculizan la decisión de Sánchez y exigen su revocación. La pregunta ahora es cómo evolucionará este conflicto